martes, 14 de mayo de 2013

Del régimen local

Querido diario: ocurre este 2013. Cuando nuestra Diputación Provincial cumple 200 años. El acta firmada, en las Casas Consistoriales de la ciudad de Soria, el 15 de mayo de 1813, siendo su Presidente el General José Joaquín Durán (de tan triste recuerdo, como terminator del castillo y muralla medievales), documenta su institución como ayuntamiento de ayuntamientos. A causa de “La Pepa”, nuestra Constitución primera de 1812. Aquella polémica sobre la supresión de las Diputaciones provinciales -por innecesarias y por ser reductos caciquiles de enchufismo descarado-, dada la implantación del Estado de las Autonomías, parece haberse decantado a su favor. Dos iniciativas vienen a demostrarlo, reafirmándolas. Una del Gobierno Central: el Proyecto de Ley de reforma de la Ley / 1985 de Bases de Régimen Local y otra de la Junta: el Proyecto de Ley de Ordenación, Servicios y Gobierno del Territorio de la Comunidad de Castilla y León. Ambas, bajo la coartada del ahorro y estabilidad presupuestaria, -que encubren intereses ideológicos-, afectan a toda España, tan compleja y diversa en sus asentamientos poblacionales, y, por ende, a nuestra Comunidad Autónoma, con gran dispersión poblacional.
Aún más, a nuestra provincia de Soria, tan dependiente de criterios de rentabilidad social, por encima de los económicistas. Conviene, leer el libro “Mirando al cielo. Apuntes para un estudio de la demografía de Castilla y León, 1996-2010”, de nuestro paisano Joaquín Romero Salvachúa. Soria solo cuenta con la capital (40.147) por encima de 20. 000 habitantes, Almazán (5.861), El Burgo (5.228), superando los 5.000 y los 180 municipios restantes muy por debajo. Se habla de quitarles “competencias impropias”; de establecer “costes estándar” para los servicios; de “diferir la gestión” a las Diputaciones si no los pueden sufragar; de “fusionar municipios” en UBOS; de mermar concejales. Nada se ha consensuado. Rajoy del gran poder no oye y en casa de Herrera, cuchara de palo. Van contra todo y todos. La FEMP quiere que se evite el asedio a los pequeños municipios. Y el CES que se posponga la Ordenación territorial. Efectos devastadores para el medio rural. Tijeretazo a nuestra democracia.
José María Martínez Laseca
(9 de mayo de 2013)

También tañen por ti

En Soria. “De mayo el primer domingo, / sus sones al viento dan, / las campanas anunciando / se celebra el catapán”. Por desgracia, las campanas también tocaban por Mercedes de la Merced. Por la radio me entero de su óbito, a los 52 años de edad, tras larga enfermedad. Finiquitó el rodaje de la película de su vida -un cortometraje- y, ahora, solo nos resta rebobinar la cinta y proyectar algunas imágenes que nos dejó en la banda magnética de nuestra memoria.
Yo, sobrevenido, desde Almajano a la capital y de ideología socialista sé, sin embargo, que nació en Soria el 31 de octubre de 1960. La entreveo paseando junto a sus padres -Luis y Mercedes- por el barrio de San Pedro, ya que entonces vivían en la calle Real. Estudió en las monjas del Sagrado Corazón. Y después, en el CUS, Geografía e Historia que concluyó en Zaragoza. Pronto entró en política. Con apenas 16 años (entre 1976-1982) fue secretaría provincial de las juventudes de la UCD de Gabi Cisneros. Estando de Procurador en las Cortes de Castilla y León la vi por sus pasillos. A partir de ahí -ya como funcionaria del Cuerpo Superior de la Administración- ý tras ejercer cargos de relevancia en diferentes Consejerías, su carrera política resultó fulminante, José María Aznar la reclamó a Madrid a donde él se había ido, abandonando la Presidencia de la Junta, para presentarse a la jefatura del Gobierno de la Nación en 1989. De este modo, en los años 90, perteneció al Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular como secretaria nacional de Política Municipal y Autonómica del PP. En 1991 salió concejala del Ayuntamiento de Madrid y ganó fama por su mano de hierro al cerrar bares en el distrito de Chamberí. Fue primer teniente alcalde de Álvarez del Manzano. Además de presidenta de la Confederación Nacional de Mujeres en Igualdad. Diputada nacional, eurodiputada y miembro del Consejo de Administración de Caja Madrid en su última etapa.
La cuento entre las valientes que osaron romper con el tabú de la mujer relegada a las tareas domésticas para adentrarse en el noble arte de la política. En este lunes, de cielo azul y sol, regresará a su tierra de Soria. En su viaje postrero hacía el alto Espino. Que la tierra le sea ligera.
José María Martínez Laseca
(6 de mayo de 2013)

sábado, 4 de mayo de 2013

Si no mejora, empeora

Querido diario: ¿por qué la llaman austeridad si quieren decir empobrecimiento?. Manipulan la palabra. Austeridad implica no gastar más de lo necesario; pero, por desgracia, son muchos los compatriotas obligados a vivir con menos de lo preciso, pasando hambre. Analistas al uso dirán, sin inmutarse, que esta crisis galopante ha pinchado la burbuja del “vivir por encima de nuestras posibilidades”, por lo que, ahora, tras el despilfarro carnavalero, llegó la cuaresma: de ajo y agua. Cierto que hubo años de bonanza. Para unos pocos, más que para muchos, como es bien sabido. El paro va desbocado y la cifra alcanzada de 6.202.700 personas resulta dramática. La tan recomendada medicina amarga de la austeridad a ultranza está acabando con el paciente. Dicho de otro modo: el fármaco está matando al duende.
Rajoy, tan estricto, nos lleva a raya con la dieta impuesta, en su afán por cuadrar las cuentas. Corrigiendo el déficit público (más gastos que ingresos) y bajando la deuda de altísimos intereses. Con sus recortes de gastos a toda costa no está, precisamente, quitando la grasa superflua del gasto público improductivo, ni recortando privilegios; sino afectando al propio tejido productivo, a los servicios públicos y a la inversión en I+D+E+i+e garantes de futuro. ¿Todo a la baja, incluidas las pensiones, para garantizar la sostenibilidad del sistema? Ante semejante fracaso, se hace inevitable un cambio drástico en las políticas de desempleo, con un mayor énfasis en las políticas activas. Pretende tener más ingresos. Empero, su política fiscal recaudatoria -sobre las rentas del trabajo y no del capital o empresariales- está muy exprimida. Salvo Suiza y demás paraísos. También las exportaciones parecen haber tocado techo. España debe producir más y mejor, sí, para llenar el hueco dejado por la construcción. Y debe frenar el cierre de tantas empresas.
El Gobierno dice estar preocupado por la paz social. ¿Quién lo diría? No hay trabajo y el poco que les queda a los jóvenes es de escasa calidad. Además, con su contrarreforma del aborto y la de educación, provoca. Los españoles están desesperanzados. ¿Para cuándo va a darse una economía de las personas, por encima de la de los beneficios?
José María Martínez Laseca
(2 de mayo de 2013)

miércoles, 1 de mayo de 2013

Tonto el que no lea


Querido diario: quien viaja mucho, aprende mucho; dice un proverbio Rom. Lo precisó Cervantes: el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho. Aprovechando el finde viajo a Madrid, rompeolas de todas las Españas. No lo hago, ahora, con la frecuencia de antes; pero me gusta, de cuando en cuando, perderme por la gran ciudad, donde uno pasa desapercibido. Además, no puedo renunciar a visitar a mis amigos los libros. Siento ansiedad por verlos. Pero no acudo a librerías como las que ya tengo en Soria, sino a la Cuesta de Moyano. (En Recoletos esperan las casetas vacías para abrir la 37 la Feria del Libro Viejo de Ocasión). Rebusco entre los libros de lance y siempre encuentro unos cuantos que me interesan. Compro varios, algunos por tan sólo 0,20 euros. Así que no hay escusa económica para no leer. Y todavía existen bibliotecas públicas para que tú puedas acceder al libro que deseas. Leer mata, -reza un slogan- sí, pero la ignorancia. Y nos forja carácter frente a la adversidad.
Tampoco me suelo perder las exposiciones. Mi amigo Ignacio me recomienda ver las dos de la Fundación Mafre: Luces de Bohemia e Impresionistas y postimpresionistas. La entrada es gratis, pero me tocará esperar turno para acceder a las salas. La primera se centra en la bohemia artística, concepto que se forja a mediados del XIX, entre el Romanticismo y el Realismo. Irrumpen, como no, los gitanos, con sus leyendas y sus tópicos. Y la gitana se convierte en mito, siguiendo la estela de Cervantes con “La gitanilla”, renovada por Esmeralda de Víctor Hugo y por la Carmen de Merimée. A mí me encanta “Gitana” (1911) de Kees van Dongen, que me recuerda a Rogent por sus vivos colores. La segunda, la de los impresionistas y postimpresionistas, cuenta con los préstamos excepcionales del Museo d´Orsay de París. Por lo que me resultan algo “déjà vu”. Sin embargo, la contemplación es sumamente gozosa y reparo en trazos de luz de las obras de pintores como Monet, Renoir, Cézanne, Toulouse-Lautrec y Van Gogh, que cautivan mis ojos. Y leo: “Cada día descubro cosas que no había visto la víspera, añado y pierdo algunas cosas. En fin: busco lo imposible.”
José María Martínez Laseca
(25 de abril de 2013)

martes, 23 de abril de 2013

La Saturiada

Querido diario: te cuento de “La Saturiada”, nueva fiesta de la cultura soriana. Celebración de “El Santero de San Saturio”, y homenaje a su autor, el historiador y crítico de arte, Juan Antonio Gaya Nuño. Uno de los tres libros -junto a “Campos de Castilla” de Antonio Machado y “Soria Sucedida” de Gerardo Diego- que mejor nos proyectan. Libro de esencias que muchas ciudades del mundo envidian a Soria. Agotado, el Ayuntamiento va a reeditarlo. En sus páginas, Gaya retrata con humor una tierra y un pueblo con los que se identifica: Soria. Su argumento: la ermita de San Saturio recibe a un nuevo santero, un hombre nacido en Tardelcuende que bajo su barba y sayal esconde su propia historia. Tras un cuarto de siglo alejado de su provincia natural, el protagonista regresa a Soria con un equipaje compuesto por obras de Proust, Sartre, Santa Teresa y Valle-Inclán. A través de sus experiencias en la ermita, el personaje irá describiendo los paisajes y gentes que conoció en su niñez.
De aquí que el programa del ritual festivo consista en asistir al nuevo santero en su nombramiento, toma de posesión de la ermita y posterior andorreo por las calles de la ciudad, con 12 paradas para la lectura y aportaciones que contextualizan los lugares donde tiene lugar la acción. Una ruta literaria urbana, participativa. Apropiándonos de la ciudad como escuela de ciudadanía.
Esta fiesta se inspira en la “Bloomsday” de Dublín, homenaje al “Ulises” de James Joyce, y en “Las noches de Max Estrella”, en honor de “Luces de Bohemia” de Valle-Inclán. Será al atardecer del 23 de abril, que es, a su vez, fiesta del libro y día de Castilla y León. Anima a la lectura y al reencuentro con nuestras raíces por lo que abunda y no daña. Es fiesta de la imaginación, de creadores, músicos y pintores. Como botones de muestra: el “Rap de “La Saturiada” en lo literario; el pasodoble de Viente Ruiz “el Chinche” de acompañamiento musical y los paraguas como lienzos para escritos y pintadas. Se trata de un proyecto ambicioso que necesita del público, que pretende tener continuidad en el tiempo. Para ello hay que regarlo y trabajarlo entre todos, para que florezca multiplicado en cada abril, por cada primavera.
José María Martínez Laseca
(18 de abril de 2013)

En abril, las aguas mil

Querido diario: cual cetáceo varado en la playa de esta primavera tarda -pero tan dulce cuando llega-, el invierno da sus últimos coletazos, y la nieve enjalbega el carmín de los tejados. “Adelantaron / las lluvias, y el Gobierno, / reunido en Consejo de Ministros, / […] / se limita a esperar que la tormenta pase / y llegue el día, el día en que, por fin, / las cosas dejen de venir mal dadas”, según poetizara Gil de Biedma. Que, por aquí, las lluvias han ido haciendo estragos con sus aguas resueltas por el Duero, el Ucero y sus afluentes, arroyos o acequias. Otro efecto: goteras. En el moderno Polideportivo de San Andrés. ¿Cómo es posible?, a no ser por licitaciones a la baja, algo que pudo afectar al enlosado de la calle San Juan.
Azota esta maldita crisis. Jóvenes, sin futuro, obligados a exiliarse (“No nos vamos, nos echan”), igual que sus abuelos. Si aquí, a ocultar puestos de trabajo con becas o minisalarios. Mejores políticos y más política nos hacen falta. Esta como fin y no como instrumento de la economía. Sin política no hay nada. La democracia es libre y por ello arriesgada y exige responsabilidades. A los políticos, y a todos. La irresponsabilidad caprichosa, que cree que todo es gratis, ya habitó entre nosotros. Sin deberes no cabrían derechos. Tan sagrados como la educación, la sanidad y las pensiones, ahora tan agredidos. Tome nota el PP del varapalo judicial a los programas de ajuste, en Portugal, vulnerando el principio de igualdad al afrontar los sacrificios. Sin impuestos mutaríamos en depredadores. Pero, en España, el Estado es de los menos redistributivos de riqueza. Aquí, el 90% de la recaudación por IRPF proviene de los asalariados, que somos los únicos “paganos”, sin que aflore el dinero negro de los ricos. Que no es Montoro todo lo que reluce. Y sin libertad de prensa nos convertiríamos en esclavos. Aunque, a ríos revueltos, ganancia de aduladores que, como Ícaro, pierden las alas de su credibilidad de tanto arrimarse al sol pudiente.
Estrenos. Próximamente: proyecto de Ley de Emprendedores. ¿Sueños?. “Más cine por favor, que todo en la vida es cine y los sueños, cine son”. Pero en Soria puede darse su apagón. En fin, ¡habemus jurados: 11!
José María Martínez Laseca
(11 de abril de 2013)

sábado, 6 de abril de 2013

Las tablas de Almazán

Querido diario: no era esta del Museo Numantino, donde se nos muestran, la vez primera. Ya las vi en 2009, en la Concatedral de San Pedro de Soria, con el “Paisaje Interior” de las Edades del Hombre. Me ganaron por su equilibrio. En su integridad original componían un tríptico, del que hoy se conservan sus batientes en madera policromada, ignorándose el paradero de la parte central desprendida, suma de las dos alas, tal vez una estampa de la Virgen María con el niño Jesús en su regazo. A Anna Muntada, profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista en arte de los siglos XV y XVI, le llamaron la atención cuando las descubrió. Se las mostraron en el Ayuntamiento de Almazán, su propietario, envueltas en papeles y guardadas en una enclenque caja fuerte. Tras estudiarlas, concluyó atribuyendo la autoría al pintor de Brujas Hans Memling (1435-1494). Se basó tanto en la grácil pincelada como en la forma de construir los volúmenes, observados a través de macrofotrografías, que revelan similitudes con otras obras de este cotizado pintor flamenco.
No se sabe por qué estas tablas religiosas -expléndidas, tras el proceso de reparación acometido por Milagros Burón Álvarez y Pilar Vidal Meler, técnicas del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León ubicado en Simancas (Valladolid)- acabaron en las laicas manos del Ayuntamiento adnamantino. Alguna fotografía y testimonios personales confirman su anterior presencia en un retablo de retazos de un altar de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Campanario. Allí, su cara interior, con San Pedro Apóstol y Santa Isabel de Hungría, permanecía oculta, mostrándose a los ojos su parte externa con los retratos de cuerpo entero de los frailes San Francisco de Asís y San Bernardino de Siena, con sus pardos sayales. Este enclave fue antídoto contra anticuarios y expoliadores de arte. Su valor añadido radica en encontrarse en Almazán, otrora corte de los Reyes Católicos que residieron en el Palacio de Antonio Hurtado de Mendoza, su Guarda Mayor. Pudo tratarse pues de un regalo para la católica reina Isabel, gran devota de la regla franciscana.
José María Martínez Laseca
(4 de abril de 2003)